El paso del viento,
sonámbulo, deambula
borracho de asombro
por aquellos versos de Cernuda,
por ese río, por ese amor,
oráculo divino del desatino
como hijo predilecto de Neruda,
vástago adoptivo de este mundo injusto
que le exige diligencia en su cometido
a ese viento que desorienta las veletas del oprobio,
el viento que se venga
con palabras desnudas
y sinceras que odian
al odio,
el viento aventajado
por el escarmiento de la sociedad
el estigma que se cuelga de las alas
que dirigen a las aves
en su vuelo popular.
POESÍA CONTRA EL MURO - CÍRCULO DE POESÍA
Hace 8 años